Bajo la ventana de Lía
Adrien hacía guardia nocturna en Santa Aurelia. Lía era la princesa de un castillo sin rey. Sus conversaciones a escondidas les permitían dejar atrás, por un momento, el puesto y el título.
Se estimaban mucho. Quizá se amaban. La llegada de la niebla interrumpió aquel vínculo: ella quedó cautiva y él emprendió el camino para encontrarla.
Lo que queda de Santa Aurelia
Entre los supervivientes hay oficios, miedos y personas que se necesitan. Adrien avanza desde un campamento donde cada ayuda puede hacer posible la siguiente salida.
La niebla ofrece poder. Lo difícil será reconocer qué empieza a cambiar cuando aceptarlo parece necesario.




